Me encantaría responder con una cifra exacta, pero la realidad es que no existe un precio único. Más que buscar una cifra universal, conviene entender qué determina el precio de un software, cuánto puede necesitar invertir una empresa y, sobre todo, si esa inversión realmente tiene sentido para el negocio.
Te voy a mostrar cifras exactas, pero estos valores deben tomarse simplemente como rangos orientativos y no como tarifas universales. El costo final depende de lo que realmente tenga que hacer el sistema.
Te lo explico con un ejemplo, un software interno con usuarios, formularios, reportes y algunas automatizaciones puede ser relativamente sencillo, pero sin en cambio, si ese mismo sistema necesita conectarse con un ERP, una pasarela de pagos, WhatsApp, aplicaciones móviles, sistemas externos y además manejar grandes cantidades de información, la complejidad cambia completamente.
Esta tambien es una de las dudas más comunes.
Cuando alguien escucha que un software puede costar miles de dolares, pero en otro lado incluso decenas de miles de dólares, es normal preguntarse:
¿Qué hace que exista tanta diferencia? Y la respuesta está en todo lo que hay detrás del producto final.
Cuando una empresa contrata el desarrollo de un software, no está pagando únicamente por escribir código. También puede estar pagando por:
Por eso, dos costos diferentes no significan que uno sea caro y otro barato. Puede que simplemente no estén ofreciendo exactamente lo mismo.
Ahora imaginemos cinco empresas de sector diferente. No necesitan el mismo software, por lo que tampoco deberían costar lo mismo.
Lo que pretendemos es mostrar algo importante: El precio depende mucho más de lo que el software debe hacer que del nombre del sector.
Lo barato, sale caro. Buscar el precio más bajo no siempre es la mejor desición. Un proyecto puede parecer económico inicialmente y terminar generando costos adicionales por:
💡 cuando se comparan dos cotizaciones, no conviene mirar solamente el número final. Hay que preguntarse:
¿Qué incluye cada una?
Ahora nos vamos del otro extremo tampoco es recomendable un software muy grande.
Una empresa puede terminar pagando por una plataforma enorme cuando realmente necesitaba resolver un único proceso.
Por ejemplo, si una compañía necesita solamente automatizar la generación de reportes, quizá no tenga sentido comenzar desarrollando un sistema empresarial completo. A veces la mejor solución es mucho más sencilla.
La pregunta debería ser:
¿Estamos construyendo lo que necesitamos o estamos pagando por cosas que todavía no necesitamos?
Esta es otra pregunta muy importante. No todas las empresas necesitan crear un software desde cero. En algunos casos, una solución que ya existe puede ser suficiente.
Facíl. Cuando el proceso de la empresa es bastante estándar y no necesita demasiadas modificaciones.
Cuando la empresa tiene procesos particulares, necesita integraciones específicas o considera el software como parte importante de su ventaja competitiva.
En IT Oeste trabajamos en el desarrollo de software a medida para empresas que necesitan resolver procesos concretos, automatizar operaciones o construir soluciones digitales propias. Nuestro enfoque no consiste simplemente en desarrollar funcionalidades, sino en entender primero qué necesita realmente la empresa y qué solución tiene sentido construir.
Nuestro proceso abarca diferentes etapas, desde el análisis y diseño hasta el desarrollo, pruebas, implementación y actualizaciones.
Entre las soluciones que podemos desarrollar se encuentran:
También podemos comenzar con una primera versión y posteriormente incorporar nuevas funcionalidades a medida que el negocio crece.
Esto permite evitar una inversión inicial innecesariamente grande y concentrar el presupuesto en aquello que realmente puede generar valor.
Este artículo fué escrito por humanos en nuestra Software Factory para la industria del software o personas que quieran conocer más sobre este mundo.
No, gracias.